Relación de pareja y dependencia

28 de Marzo de 2014 a las 09:00

Existen casi tantos tipos de relación como de parejas, pero para ayudarnos a pensar cómo es la nuestra necesitamos puntos de referencia de ciertos modelos de relación.

El modelo que explicaremos hoy es el de la dependencia.

Para explicar el modelo de relación dependiente primero explicaremos la diferencia entre amor y necesidad.

Pero hagámonos una pregunta en relación a nuestra pareja:

¿La amo porque la necesito o la necesito porque la amo?

 

CUANDO EL AMOR DEPENDE DE LA NECESIDAD

 

¿Cómo actuamos?

 

A veces sentimos mucha necesidad de cariño, tanta que desearíamos pasar todo el tiempo posible con nuestra pareja y aprovechamos todas las ocasiones para poder hablar con ella, la llamamos al movil, le enviamos mensajes, queremos hacer el máximo de cosas juntos, nos sabe mal que haga la suya sin contar con nosotros porque entonces pensamos que no nos quiere lo suficiente. Necesitamos que nos muestre a menudo que nos quiere con su actitud, con frases bonitas y con todo tipo de expresiones, que se note que "es nuestra" cuando estamos con los amigos. Queremos cuidarla, ayudarla y que nos necesite porque nos complace hacer cosas por ella, que note que la queremos y que piense que nadie la amará tanto como nosotros. Es decir, necesitamos mucho a nuestra pareja y cada vez hay más cosas en nuestra vida que giran a su alrededor. Nos cuesta imaginar la vida sin ella y no queremos ni pensar en cómo nos sentiríamos si un dia la perdiéramos.

Si nos sentimos de esta manera es que necesitamos mucho que nuestra pareja nos dé cariño, y esta necesidad pasa por encima de casi todo y condiciona nuestra actitud en la relación y respecto a ella.

Las consecuencias que suelen tener este tipo de comportamiento en la otra persona es a menudo una sensación de asfixia y a veces de rechazo y de ganas de huir como resultado del control que ejerce quizás inconscientemente la persona que sufre un alto grado de necesidad afectiva. Esta necesidad puede llegar a ser tan grande que a veces se convierte en un comportamiento obsesivo provocando un nuevo rechazo por parte de la pareja, que retroalimenta la posición de control pudiendo llegar a ser adictiva como si de una droga se tratara.

Recordemos que la conducta adictiva es el resultado de haber sufrido fuertes carencias emocionales que no siempre son evidentes para la persona que las sufre, pero que se expresan mediante la adhesión y el control respecto a otra persona o cosa como buscando una fusión que supuestamente calmaría la angustia de abandono y desamparo.

Las personas que establecen este tipo de relación suelen estar angustiadas y sufren mucho cuando pierden a su pareja porque no han podido adquirir una autoestima suficiente para sentirse tranqullas con ellas mismas, y la pérdida de la pareja pone al descubierto carencias que ya existían pero que ante una nueva pérdida importante abre heridas donde ya había cicatrices mal cerradas.

En este caso la necesidad va por delante del amor: "Te quiero porque te necesito".La necesidad es tan fuerte que condiciona el tipo de relación y la elección de pareja.

 

CUANDO EL AMOR NO DEPENDE DE LA NECESIDAD

 

¿Cómo actuamos?

 

No dejamos de hacer nuestras cosas aunque tengamos que hacerlas solos.

A veces buscamos la soledad porque nos da paz y para poder reflexionar tranquilamente.

No nos gusta que las demás personas incluida la pareja nos impida hacer nuestras cosas y nos demande más tiempo del que tenemos.

Sabemos poner límites y hacer prevalecer nuestra opinión sin infravalorar la de los demás.

No tememos perder a nuestra pareja hasta el punto de dejar lo nuestro en segundo lugar ante demandas excesivas.

No estamos con nuestra pareja por miedo a estar solos, sino que la hemos elegido porque nos sentimos bien con ella ya que creemos que es la mejor que podemos tener. 

Tenemos libertad de elección porque ésta no depende de nuestras necesidades.

En este caso el amor va por delante de la necesidad: "Te necesito porque te quiero"

COMO SUELE ACTUAR LA PERSONA DEPENDIENTE ANTE LA PERDIDA  DE LA PAREJA

 

Ante esta situación se busca sobre todo rebajar el nivel de ansiedad provocada por la separación y huir de la sensación de vacío y abandono que se sienten como insoportables. Cuando por el motivo que sea este dolor emocional no cede, es frecuente la búsqueda  de una nueva pareja que suele tener un efecto calmante de todo ese sufrimiento. Frecuentemente se enlaza una pareja con otra impidiendo darse tiempo para digerir la pérdida de la anterior por temor a sufrir.

Como la persona dependiente a menudo tiene miedo de estar sola, y cree, a veces erróneamente que no sabrá salir adelante sin alguien a su lado, puede encontrarse con parejas desaprensivas y sin escrúpulos que se aprovechen de su fragilidad, y cuando ello sucede se suelen tolerar menosprecios y actitudes descalificadoras que pueden llegar al maltrato psicológico y físico.

Muchas veces la persona dependiente se angustia y esta angustia se expresa a través de malestares físicos: dolores de espalda, intestinales, migrañas u otros tipos de trastornos psicosomáticos, pero no es del todo consciente del maltrato, ya que necesita autoengañarse para no sentirse otra vez sola y sin compañía. Y por miedo a sufrir de nuevo sensación de desamparo aguanta las malas maneras de una pareja la autoestima de la cual es más baja que la de ella, aunque no suele percatarse de ello porque la necesita demasiado y suele verla como la salvadora de sus males.

La persona dependendiente busca aprobación y reconocimiento, y lo busca en su pareja, pero si ésta abusa del poder que se le atribuye, y no le pone límites, se puede llegar a niveles muy altos de anulación de su identidad, hasta el punto de creerse culpable de los problemas de la relación, cosa que aumenta su vulnerabilidad y confusión y le impide defenderse de los abusos.

Cuando estas persona son atendidas en una consulta médica, sus malestares son tratados como trastornos físicos y no se suele reparar en su origen psicosomático ya que pocas veces se tienen en consideración los aspectos emocionales que los acompañan y que a menudo son su principal causa.

ASPECTOS QUE CARACTERIZAN UNA RELACION DEPENDIENTE

En una relación dependiente atribuimos a la pareja cualidades y valores desproporcionados, y por tanto le conferimos un poder que no tiene por si misma pero que nosotros le suponemos. A partir de aquí establecemos un patrón de relación donde el otro puede tener una actitud dominante porque nosotros nos posicionamos en inferioridad. De esta manera lo que esperamos de él estará en función de nuestras necesidades y expectativas y no de lo que el otro pueda o esté dispuesto a ofrecernos.

El problema es que con esta actitud nos aseguramos la frustración ya que depositamos nuestro bienestar en la otra persona, y si no nos dá lo que esperamos nos decepcionaremos. Asimismo si nos lo dá lo idealizaremos porque será la solución a nuestros problemas, pero en el fondo seguiremos insatisfechos porque nuestro bienestar no será el resultado de nuestros esfuerzos sino de la actitud de otra persona.

Cuando nuestra forma de vivir consiste en poner fuera de nosotros las expectativas de lo que deseamos en la vida estamos abocados a la insatisfacción crónica porque muchas de las cosas que nos sucedan no dependerán de lo que nosotros hayamos decidido y ello disminuirá nuestra autoestima porque lo que obtengamos no será fruto de un esfuerzo del que nos sintamos satisfechos sino de otros factores externos donde habremos proyectado nuestras necesidades.

Por tanto observemos:

Si tenemos este patrón de funcionamiento y elegimos la que será nuestra pareja, difícilmente nos fijaremos en una persona independiente porque tendremos que buscar a alguien que nos necesite en la misma medida que nosotros, que se acople a nuestras expectativas predeterminadas de dominancia y que se sienta a gusto en este rol. Y siempre repetiremos este patrón hasta que no podamos cambiar nuesta forma de funcionar ya que no podremos elegir de otra manera, porque no tendremos libertad de elección. Y no la tendremos porque si elegimos a una persona más independiente que nosotros, cuando salga con sus amigos o trabaje en sus proyectos o aficiones pensaremos que no nos hace el caso suficiente, que no nos quiere como nosotros a ella y acabaremos cogiéndole mania a él y a sus cosas porque no seremos el motor de su vida como nos gustaría, y no lo seremos porque no nos necesitará para vivir en la misma medida que nosotros a ella.

DETECTAR SI SOMOS DEPENDIENTES EN NUESTRA RELACIÓN

 

¿Cómo podemos detectar si somos o no dependientes?

 

- Cuando vemos que nuestra vida gira fundamentalmente alrededor de nuestra pareja.

- Si cuando el otro no está presente las cosas que hacemos nos parecen poco satisfactorias.

- Si nos cuesta ponerle límites cuando nos pide algo y renunciamos a lo nuestro y/o hacemos cosas que nos perjudican. Si dejamos nuestras cosas para dedicarle más tiempo.

- Si necesitamos que nos valore, que nos proteja y que nos dé seguridad, en caso contrario nos enfurruñamos.

- Si sentimos una punzada de celos cuando vemos que disfruta de situaciones en la que nosotros no somos protagonistas .

- Si nos hacemos responsables cuando las cosas no van bien en la relación o si nos recrimina que es culpa nuestra.

- Si tenemos miedo a perderla y hacemos cosas que no nos gustan para complacerle y para que no nos abandone.

- Si dudamos y nos confundimos a menudo cuando quiere tener la razón a toda costa y pensamos que no la tiene. 

- Si pasamos por alto actitudes descalificadoras y de menosprecio y nos cuesta defendernos y hacernos escuchar.

- Si nos sentimos angustiados o nos dá miedo discutir con ella y cada vez nos encerramos más en nosotros mismos.

- Si estamos con la pareja por miedo a vivir solos de lo contrario no toleraríamos ciertas actitudes. 

 

 

QUE ES IMPORTANTE PARA EVITAR LA DEPENDENCIA EN LA RELACIÓN DE PAREJA

Qué es importante para empezar a modificar nuestra actitud dependiente.

 

- Identificar los aspectos en los que nos vemos dependientes.

- Reconocer y aceptar que tenemos un problema.

- Hacer las  cosas que nos gustan y nos dan placer.

- Rodearnos de nuestros amigos, salir compartir con ellos aficiones, opiniones, tener nuestro propio círculo, no encerrarnos en nosotros mismos.

- Aprender a tolerar el hecho de estar y sentirnos solos aunque al principio no sea fácil. 

- No dejar de hacer nuestras cosas aunque no encontremos con quien compartirlas.

- Aprender a poner límites y trabajar nuestra asertividad.

- Si a pesar de todo vemos que nos cuesta mucho hacerlo sin ayuda, consultar a un psicólogo.